LA ARGUMENTACIÓN EN EL PREESCOLAR







Esta propuesta fue diseñada, implementada y sistematizada por Rosa Elena Gómez y Fady Helena Sánchez, con el acompañamiento permanente de la tutora Angela Patricia Vargas González. La propuesta se implementó en el colegio Nueva Constitución, en los grados transición y primero.

Para mayor información sobre el curso escribir a:
cursolenguaje@cerlalc.org


Valoración de la tutora.

Desde que inició el proyecto de formación virtual Rosa y Fady se caracterizaron por ser dos maestras entregadas con su labor con los niños y con su proceso de cualificación docente, en cada actividad demostraron calidad académica y compromiso y, claro, era de esperar que esto se reflejara durante la formulación e implementación de la propuesta didáctica. Me siento muy feliz de haber tenido la oportunidad de acompañarlas en este caminar, pues, a pesar de los inconvenientes que se dieron y los altibajo del proceso, con mucha disposición sacaron adelante su propuesta, lo hicieron con grandeza y lograron un buen resultado.

Angela Vargas

CONTEXTUALIZACIÓN

El Colegio Nueva Constitución es una institución pública que se halla ubicada en el Barrio Garcés Navas, sus estudiantes provienen del mismo barrio y sus alrededores.
El Barrio Garcés Navas fue construido durante el gobierno del presidente Misael Pastrana Borrero y su nombre se dio en honor al señor José Vicente Garcés Navas, primer gerente del Instituto de Crédito Territorial.
El colegio Nueva Constitución pertenece a la localidad décima de Engativà ubicada al noroccidente de Bogotá y cuenta con las jornadas de mañana tarde y noche.
En la jornada de la mañana, se atiende a los estudiantes de tres cursos de Transición y a los de básica primaria. La jornada de la tarde alberga a los estudiantes de tres cursos de transición, uno de Jardín y los de básica secundaria.
El centro educativo se comenzó a construir gracias a la intervención de la Defensa Civil, los padres de familia y la Junta de Acción Comunal en el año de 1973, a través del Instituto Colombiano de Construcciones Escolares y la Secretaría de Educación.
Desde el año de 1993, el centro educativo que se llamaba Garcés Navas, adoptó el nombre de Nueva Constitución en honor a la reforma de la Carta Magna que se dio en este año. Desde entonces, la gran preocupación de los directivos docentes, docentes, padres de familia y estudiantes es impulsar el sentido de pertenencia a la institución mediante las prácticas democráticas y la comunicación asertiva, características que hacen honor al nombre de la institución y a su Proyecto Educativo Institucional.
2. Características del entorno: contexto demográfico, sociocultural y económico.
Nuestra secuencia didáctica está dirigida a un grupo de 25 estudiantes de Transición de las Jornadas mañana y tarde cuyas edades oscilan entre los 5 – 6 años de edad. Consideramos importante anotar que los niños de nuestra institución educativa pertenecen a un estrato socioeconómico medio bajo, los padres de los estudiantes en su mayoría son asalariados, terminaron estudios secundarios y ninguno concluyó el nivel universitario.
3. Características de los niños:
Los estudiantes de Transición de las jornadas mañana y tarde con los cuales se plantea esta secuencia didáctica son niños hiperactivos, la gran mayoría permanecen acompañados de hermanos mayores cuando no asisten al colegio o de los abuelitos mientras sus padres trabajan. Son estudiantes bastante receptivos a las actividades novedosas como títeres y todas las relacionadas con la dimensión estética y artística. Se les dificulta la práctica de hábitos de interacción social como son el respetar el turno del compañero, pedir la palabra para hablar, escuchar cuando se está hablando o explicando. También se observa bastante dificultad para aportar nuevas ideas en las charlas o diálogos pues en casa los padres de familia los han acostumbrado solo a obedecer y ellos no proponen nuevas ideas.
3.1 Características de las familias:
Las familias de los estudiantes de Transición “B” Jornada Tarde y Transición “A” Jornada mañana son en su mayoría disfuncionales, es decir, los niños estàn al cuidado de los abuelitos, las mamitas son madres solteras o estàn separadas, característica que afecta el desarrollo emocional de los niños y sus patrones de crianza pues permanecen mucho tiempo al cuidado de personas diferentes a sus padres.
Se observa además bastante desinterés en casa para apoyar a los niños en cuanto al refuerzo académico porque los padres de familia deben trabajar largas jornadas.

PROBLEMÁTICA

En nuestra sociedad actual y más específicamente en nuestras instituciones educativas, escuchamos a diario que los jóvenes no tienen desarrollada su competencia argumentativa , es decir, la capacidad que posee un sujeto para construir un punto de vista y defenderlo a partir de un cúmulo de argumentos que desencadenen en una conclusión, con el propósito de persuadir a sus interlocutores de su verdad; o como lo plantea Camps, A (1995:52):
(…) la argumentación como una actividad discursiva que lleva acabo el locutor con una intención: influir en los destinatarios de su discurso. Quien argumenta tiene como objetivo convencer a otras personas de que su representación del mundo es equivocada y que deben adoptar otra. La argumentación presupone una diferencia en la representación de una determinada situación y una cierta resistencia al punto de vista y a las razones del argumentador. Lo que éste se propone es reducir la diferencia con la utilización del lenguaje.
El problema que se ve claramente en ámbito escolar del Colegio Nueva Constitución es que los estudiantes no poseen competencias argumentativa suficientes para hacer de la oralidad una herramienta y un medio que les permita organizar, procesar y analizar la información recibida para argumentar sus ideas y tomar posición frente a ella; lo que conlleva a pensar que se requiere un trabajo pedagógico que permita mejorar los procesos básicos del pensamiento encaminados a que los educandos puedan refutar, sustentar o contra argumentar sus ideas o las de sus compañeros.
Dado que, según los antecedentes no existe en los estudiantes de preescolar un trabajo fuerte en argumentación alentadores alrededor de pensar en forma crítica, se establece la posible influencia que un trabajo argumentativo pueda ejercer sobre el pensamiento crítico de los y las estudiantes.
Consideramos relevante y de gran importancia, a través de la configuración didáctica el desarrollo de la competencia argumentativa para nuestros estudiantes persiguiendo de esta forma una educación integral que promueva el ejercicio de la democracia y la construcción de la voz ciudadana en la escuela, haciendo a su vez énfasis en el PEI de la institución que es la comunicación asertiva.
Así mismo, en la medida que los estudiantes se comuniquen de mejor forma lograrán argumentar y establecer relaciones sociales adecuadas para los sujetos de una comunidad que carece de líderes capaces de transformar la sociedad.
Por esto planteamos una secuencia didáctica con actividades pertinentes que lleven a la revisión crítica de las prácticas de enseñanza de la argumentación desde el preescolar a través del abordaje de situaciones que hacen parte de la cotidianidad de los niños, como son la importancia del refrigerio, la utilización de prendas que nos protegen del frío, cómo prevenir la gripa y cómo contribuir cuidado del agua.
Para abordar estos temas con los estudiantes se realizará como estrategia preliminar un taller con los padres de familia donde se les explicará el trabajo a realizar con sus hijos durante la secuencia didáctica haciendo énfasis en la importancia de reforzar el trabajo en casa estimulando la participación del niño con argumentos sólidos, evitando en todo momento que el niño sea callado empleando métodos agresivos y se le someta a las apreciaciones del adulto sin importar sus propias valoraciones.

OBJETIVOS

General:
Facilitar los procesos de argumentación oral en los niños a través de cuatro debates de temas que hacen parte de la vida cotidiana de los niños.

Específicos:

1. Propiciar situaciones que permita a los estudiantes reconocer la existencia de opiniones diferentes sobre un mismo tema.

2. Facilitar a los estudiantes diversidad de estrategias que les sirvan para argumentar y justificar sus apreciaciones.

3. Generar entre los mismos estudiantes y el mediador una serie de normas o reglas de interacción en la comunicación dentro del aula y fuera de ella.

4. Propiciar la creación de herramientas que permita a los estudiantes refutar y argumentar ideas contrarias a las propias, pidiendo la palabra para intervenir y respetando las ideas contrarias 5. Diseñar e implementan talleres con padres de familia sobre cómo promover la capacidad de argumentar al interior del hogar. y cualificar la lectura y la escritura en sus hijos.

RESULTADOS ESPERADOS


Se espera que después de propiciar diferentes situaciones para que emerjan diversos tipos de argumentos, los estudiantes adquieran mayor habilidad para defender sus tesis y refutar opiniones contrarias con argumentos valederos y de peso, respetando el punto de vista del otro no dando espacio a utilizar la palabra como medio de agresión y destrucción sino para construir y aprender, las cuales no solo dependen de la competencia cognitiva de los niños sino también de su experiencia lectora y de otro tipo de vivencias, es decir de la calidad de sus conocimientos previos.

REFERENTES CONCEPTUALES





La argumentación oral hace parte de nuestra vida cotidiana y está presente en diversos tipos de escenarios como son en nuestra vida privada, en las visitas que hacemos a nuestros amigos, en las relaciones con los familiares y vecinos, etc. También en los debates públicos entre políticos cuando se aproximan las campañas electorales, en las relaciones con los estudiantes y con los compañeros de trabajo.
Actualmente la escuela se encuentra inmersa en un contexto comunicativo que trasciende las fronteras de lo cotidiano, se pueden escuchar temas de controversia que susurran al oído de los demás en tanto suscitan espacios de conversación. Dichos espacios deben ser promulgados desde la educación preescolar, o también llamada educación inicial, pues es allí donde se gestan procesos de aprendizaje mediados por el diálogo y la argumentación.
Al citar la palabra argumentación se denota una serie de componentes sociolingüísticos y comunicativos que generan un amplio despliegue de opiniones, ideas y estructuras pertenecientes al campo de la actividad metaverbal sobre esta competencia comunicativa.
Hoy más que nunca urge desarrollar la competencia argumentativa en nuestros estudiantes, de tal manera que aprendan a resolver sus conflictos a partir de la palabra oral o escrita, donde se reconozca que el verdadero poder es el que se ejerce a partir de la fuerza de los argumentos. En esta dirección Camps, A. y Dolz, J. (1995:7) plantean que:
Saber argumentar constituye, para todos los actores de una democracia, el medio fundamental para defender sus ideas, para examinar de manera crítica las ideas de los otros, para rebatir los argumentos de mala fe y para resolver muchos conflictos de intereses. Para un joven o un adolescente, saber argumentar puede ser aún más importante: constituye el medio para canalizar, a través de la palabra, las diferencias con la familia y la sociedad. Así pues surge la conveniencia de crear situaciones reales o simuladas en que los niños o los jóvenes tengan posibilidades de llevar a cabo todas las operaciones propias de la argumentación y ejercitarse en las estrategias implicadas.
Consideramos importante enfatizar que la educación básica y la educación preescolar no han asumido en forma sistemática la enseñanza de la argumentación, nos hemos centrado más en señalar las limitaciones y dificultades de los niños para ejercitar esta competencia que a implementar algún tipo de secuencia didáctica encaminada a desarrollarla, no tenemos datos, ni experiencias sistemáticas que realmente nos demuestren que esta población está limitada para ejercer la argumentación. Al respecto Camps y Dolz (1995:5) consideran lo siguiente:
La enseñanza metódica de la argumentación apenas se contempla en los profesores de bachillerato, los profesores universitarios y por la sociedad en general. No sólo no se enseña a los estudiantes a expresar sus opiniones oralmente o por escrito, a discutir y a debatir temas controvertidos, sino que muy pocos manuales de lectura presentan textos argumentativos. A pesar de ello, niños y jóvenes viven inmersos en una sociedad de la persuasión en que se intenta influir en la opinión de los ciudadanos y también en la de ellos a través de todos los medios de comunicación orales y escritos. Incluso los cuentos y las fábulas dirigidos a los más pequeños intentan transmitir, más o menos directamente, juicios de valor y opiniones morales.
Dada la importancia de esta competencia en la formación integral de los seres humanos y sobre todo para el ejercicio de la democracia, se considera pertinente estimular esta habilidad comunicativa desde el primer ciclo de enseñanza en donde las prácticas de lectura y escritura lleven al estudiante a pensar críticamente con argumentos que pueda debatir, cuestionar y explicar con la ayuda de propuestas didácticas encaminadas a desarrollar la argumentación oral y escrita en nuestros estudiantes.
Es importante que desde edades tempranas, las manifestaciones orales o escritas de la competencia argumentativa tengan un espacio privilegiado al interior del aula de clases , a partir de determinadas situaciones de aprendizaje como lo es la promoción de los debates en el aula motivados por la lectura de diferentes tipos de textos o, situaciones de la cotidianidad pedagógica que les implique a los niños defender un punto de vista con sus respectivas justificaciones, como por ejemplo, el rechazo de algunos niños de cinco o seis años para colocarse una chaqueta cuando llueve o hace frío o, las razones que presentan en el momento de justificar su negativa para participar en determinadas actividades, o sus explicaciones en torno al por qué de su predilección para ver ciertos programas de televisión y no otros, etc. En estas situaciones donde emergen diversos tipos de argumentos, se puede observar que la calidad de los mismos no depende sólo de la competencia cognitiva de los niños sino también de su experiencia lectora y de otro tipo de vivencias, es decir de la calidad de sus conocimientos previos.
En esta perspectiva, de la enseñanza de la argumentación, Dolz, J. (1995:67) plantea lo siguiente:
El discurso argumentativo es una actividad verbal específica cuyo aprendizaje está determinado por el contexto social y las intervenciones escolares. La escuela debería ser el lugar por excelencia de su aprendizaje para permitir el desarrollo de unas capacidades mínimas y la construcción de una base cultural común sobre la argumentación para todos los alumnos. Desde mi punto de vista, seis son los elementos a tomar en cuenta para desarrollar una enseñanza sistemática de la argumentación. Las situaciones de argumentación, la estructura de base de los argumentos, las operaciones específicas de la argumentación, las estrategias y los procedimientos retóricos y la planeación.
Al introducir en el aula de clase de los niños de educación preescolar y básica primaria determinados tipos de textos donde predomina la argumentación, como editoriales, artículos de opinión , debates orales y cartas de los lectores de periódicos de circulación regional o nacional, y, además implementarse algunas secuencias didácticas encaminadas a mejorar la comprensión de este tipo de textos, como es el caso del trabajo didáctico a partir de su superestructura, es decir, donde los niños tengan que identificar la intención y la tesis que defiende el autor, los argumentos que esgrime y la conclusión, se puede jalonar el desarrollo de la argumentación oral y escrita, pues, el conocimiento de las superestructuras textuales facilita la comprensión y la producción textual.
No podemos esperar que los niños lleguen a los grados avanzados de la educación básica, media y universitaria para empezar a trabajar la argumentación, esa enseñanza tardía puede ser una de las causas más significativas de las dificultades que experimentan los jóvenes y adultos para ejercer esta competencia. Es función de la escuela familiarizar a los niños desde temprana edad con este tipo de textos. Pues, uno de los propósitos fundamentales de la educación es formarnos para la sensibilidad a los argumentos y sobre todo a la calidad de los mismos, en esta perspectiva Mockus, A. (2000:33) considera que (…) la educación nos hace vulnerables a la argumentación, de lo contrario no hemos sido educados.(…)”
De ahí la necesidad de adelantar investigaciones relacionadas con la argumentación en la escuela, de manera que podamos plantear las posibilidades didácticas más adecuadas para mejorar esta competencia en nuestros niños. Hoy más que nunca urge desarrollar la competencia argumentativa en nuestros estudiantes de tal manera que aprendan a resolver sus conflictos a partir de la palabra, sea esta oral o escrita. donde se reconozca que el verdadero poder es el que se ejerce a partir de la fuerza de los argumentos. En esta dirección Camps, A. y Dolz, J. (1995:7) plantean que:
Saber argumentar constituye, para todos los actores de una democracia, el medio fundamental para defender sus ideas, para examinar de manera crítica las ideas de los otros, para rebatir los argumentos de mala fe y para resolver los conflictos.
Las pruebas SABER (2005), aún siguen mostrándonos las serias dificultades que los estudiantes poseen para componer un texto escrito, o para comunicar con claridad lo que sienten, piensan y conocen del mundo. Así mismo, las dificultades que experimentan para realizar una lectura crítica o intertextual, habilidad que está en estrecha relación con la competencia argumentativa, en la medida que tanto en ésta como en la argumentación es necesario tomar una posición en torno a un tema particular.
En esta perspectiva, por ejemplo, considerar la escritura en la educación infantil como un proceso simple, determinado por la motricidad y no por el lenguaje y el pensamiento, hizo que se perdiera con la infancia, una gran posibilidad didáctica para desarrollar el pensamiento, la creatividad y sobre todo, la capacidad de argumentar(Ferreiro y TeberosKy,1979, Ferreiro,1999; Hurtado,1998).
Actividades como discutir un punto de vista en público, participar en un debate contradictorio, escribir un texto para justificar una decisión, dirigir una carta a un periódico para refutar los argumentos de un editorial, argumentar en defensa de una tesis, escribir un texto protesta, etc., son actividades verbales que deberían ocupar un puesto importante en los currículos escolares, pero para aprender a argumentar no basta con crear situaciones argumentativas interesantes para los estudiantes, se hace preciso organizar en forma sistemática las intervenciones didácticas en donde se observen y se analicen las capacidades de los educandos cuando leen o escriben un texto argumentativo se propongan secuencias didácticas adaptadas a las características de los mismos y se evalúen los progresos alcanzados por los niños.

¿QUÉ ES SISTEMATIZAR Y PARA QUÉ SE SISTEMATIZA? [1]


El enfoque de sistematización como investigación en colaboración que orienta este proyecto parte de la idea que los investigadores universitarios, entendidos como los sujetos que tienen una responsabilidad social, y una dedicación intensiva a la actividad investigativa, por su rol y su lugar institucional, así como por sus vínculos con la comunidad académica de un campo disciplinar particular, realizan investigación conjunta con docentes de aula, cuyos tiempos de dedicación a la investigación y sus roles institucionales son más limitados, sin que esto signifique un déficit o una subordinación intelectual y sin que signifique una asimetría intelectual.

En esta perspectiva, los saberes y prácticas del docente de educación básica tienen un valor y un lugar igualmente válidos que aquellos de quienes provienen del ámbito universitario. Pero no se trata de una posición demagógica, pues uno de los elementos claves de la sistematización como investigación, en una perspectiva interpretativa no causal, no lineal, la constituye el reconocimiento de las diferentes voces constitutivas de las prácticas, pero no sólo como fuentes de información, sino como sujetos de análisis y como productoras de interpretaciones resultantes del diálogo con otras voces, en este caso de los miembros de un grupo de investigación de la universidad.

En otras palabras, se trata de juntar trayectorias diversas, alrededor de propósitos comunes, en este caso, sistematizar las experiencias destacadas en el campo de la pedagogía y la didáctica del lenguaje. Se trata, igualmente, de articular experiencias de diverso tipo (la experiencia de las aulas de educación básica, más la reflexión sobre esa experiencia, más la experiencia de reflexión sistemática sobre un objeto de indagación, propia de un grupo de investigación) frente al reto común de construir alternativas consistentes para transformar, en y desde las aulas, prácticas de lectura, oralidad y escritura que promuevan, además del gusto por leer, hablar y escribir, la construcción de condiciones para la participación y el ejercicio de la ciudadanía, que a nuestro juicio es un horizonte central del trabajo sobre el lenguaje en la escuela.

De otro lado, cabe señalar que la propuesta de sistematización se orienta hacia una posición sobre la investigación en colaboración de carácter reflexivo, cuyo objeto es la propia práctica del docente. Además, es importante anotar, que nuestra perspectiva sobre el lenguaje, la lectura y la escritura se inscriben en la tradición que concibe estos procesos como prácticas socioculturales, marcadas de modo fuerte por las condiciones socio - históricas de los grupos sociales que las desarrollan.

El enfoque de la sistematización es interpretativo, es decir, que va más allá de la descripción, teniendo presente estar haciendo permanente, y colectivamente, análisis e interpretaciones complejos (multicausales), a partir del reconocimiento de múltiples voces, objetivadas en artefactos (objetos del mundo material), enunciados (discursos, documentos, textos) y representaciones de los actores.

La sistematización implica, además del proceso de identificación, recolección organización y procesamiento de información, ir describiendo y a la vez explicando las condiciones de ocurrencia de aquello que se describe: la práctica marcada por las preguntas que movieron al docente, las trayectorias personales, académicas, de contexto, las políticas educativas, las regulaciones institucionales, el sistema de creencias, representaciones, los intereses pedagógicos, políticos y didácticos, entre otros aspectos, que inciden en la configuración de la práctica. La sistematización implica también reconocer las decisiones claves que se han tomado en la experiencia, los criterios, no sólo teóricos, desde los cuales se toman dichas decisiones. Todo esto con el fin de que el resultado no sea un texto plano, de corte meramente descriptivo / expositivo, sino que tome el tono de un texto analítico, interpretativo, ojalá con un componente crítico.

De otro lado, cabe indicar que en esta perspectiva, es importante identificar los obstáculos de la experiencia, las resistencias, no sólo institucionales y de contexto o aquellas relacionadas con los pares, y comunidad, sino también aquellas del mismo docente, con el fin de señalar cómo se asumen y/ o resuelven las mismas.

Consideramos clave en el proceso de sistematización, que quien la realiza (en este caso un grupo de investigación en diálogo con los/las docentes de educación básica) tenga presente que debe ir tejiendo explicaciones multicausales. No se trata de decir “se hizo esto, este es el propósito pedagógico, este es su fundamento teórico, estos son los resultados e impactos…”. Es necesario avanzar hacia algo como “mi punto de vista sobre esa teoría es este…, optamos por este enfoque por estas razones, nuestra posición frente a la enseñanza es tal…”. Podríamos decir, que se trata de ir avanzando en la interpretación para reconstruir no sólo la experiencia y sus resultados, sino sus condiciones de posibilidad y sus múltiples determinaciones.

Este enfoque toma distancia de la idea de réplica de la experiencia. Es decir, consideramos que no es posible transferir una experiencia de un lugar a otro en forma mecánica. La experiencia sistematizada de modo complejo, con perspectiva explicativa – crítica, la concebimos como un referente para otros docentes, como una matriz de análisis de la propia experiencia. Podríamos decir que buscamos que el lector se vea retrospectivamente a través de las categorías (ventanas) de análisis de la experiencia de otro. Sabemos que cada experiencia toma forma no sólo en atención a una perspectiva disciplinar o didáctica sino que está determinada por múltiples factores. Las trayectorias del sujeto que la implementa, su vinculación a grupos, redes, espacios de conversación serán determinantes. La reconstrucción crítica de la experiencia, desde este enfoque de sistematización, no pretende dibujar el camino de la réplica, busca ante todo, señalar las condiciones de su ocurrencia, condiciones que sirven de referencia para tensionar experiencias similares.


Consideramos que la propuesta de profesional reflexivo está encaminada a brindar herramientas conceptuales y prácticas para reflexionar sobre lo que se hace en el espacio educativo, con el fin de volver sobre ello y mejorarlo. Nuestra apuesta sobre sistematización, entendida como investigación en colaboración, está relacionada con las líneas actuales que consideran que sólo un profesor reflexivo puede transformar su contexto inmediato. En este punto seguimos autores como Schön (1998) y Perrenoud (2004), quienes han propuesto maneras de acercarse a la investigación desde la reflexión en y sobre la acción.

Desde comienzos del siglo pasado John Dewey hizo contribuciones fundamentales en función de la práctica reflexiva y fue uno de los primeros teóricos que consideró a los maestros como profesionales de la educación con la capacidad de desempeñar papeles muy activos en el desarrollo de los programas educativos. Pero es Donald Schön quien desarrollo de modo más sistemático el concepto de profesional reflexivo. Para Schön (1992) la posibilidad de reflexionar sobre la propia práctica es una condición para su transformación. La reflexión implica considerar los diversos factores que constituyen una práctica, los elementos que la conforman, que la obstaculizan, que la limitan y la potencian. Igualmente, la reflexión, entendida como una actividad permanente de análisis implica una actitud de humildad para tomar la crítica que necesariamente hará parte constitutiva de dicho análisis (Freire: 1990).

De otro lado, la reflexión debe realizarse de modo cada vez más documentado y organizado, de tal forma que se avance desde una actitud crítica frente a la práctica, hacia un proceso investigativo que permita reconstruir detalladamente la experiencia para aprender de ella. Así, la experiencia se puede considerar como una fuente de conocimientos.

Es necesario reflexionar y observar con todos los medios posibles, puesto que nos hallamos en una fase inductiva, en una lógica de descubrimiento, por oposición a una lógica de verificación. Una parte de los practicantes se deja atrapar por este juego y puede utilizar recursos que no deben nada a una formación metodológica específica, pero que reflejan sobre todo ciertas capacidades generales de observación, análisis, síntesis y argumentación (Perrenoud: 2004, p. 100).
La sistematización como investigación

Si consideramos la investigación como la actividad académica que conduce a la producción de conocimientos, y si tenemos en cuenta que esa actividad se realiza de manera sistemática y rigurosa a partir, en nuestro caso, del análisis de una práctica, en diálogo con ella, podemos considerar la sistematización como investigación si cuenta con ciertos niveles de sistematicidad y rigurosidad, y si es posible identificar en esos procesos las rutas que se siguieron para la producción de los conocimientos.

En esta perspectiva, la sistematización se puede considerar como un modo de investigar que parte de la reconstrucción de una práctica para identificar en ella sus rasgos constitutivos y las condiciones de su existencia. El proceso de sistematización debe poderse documentar y comunicar de manera detallada para reconocer en él las rutas y decisiones metodológicas que lo orientaron y para poder saber de dónde surgen los conocimientos que se derivan del análisis de la experiencia.

En este sentido, en un proceso de sistematización orientado a la producción de saberes sobre una práctica, no basta con registrar y describir, se requiere diseñar construcciones metodológicas consistentes y rigurosas que posibiliten descomponer y recomponer la experiencia, para avanzar hacia la formulación de hipótesis y marcos interpretativos de los fenómenos que emergen de dichos análisis. Así, los conocimientos derivados de la sistematización no se quedarán en meras caracterizaciones o valoraciones, sean éstas críticas o positivas.

Esta perspectiva sobre sistematización como investigación coincide con lo señalado por Cendales (1998), para quien uno de los elementos principales de la sistematización es su potencial para generar conocimiento sobre las prácticas escolares. Cabe señalar, que no basta con valorar el proceso de sistematización , resulta necesario asignarle un lugar al conocimiento generado por la sistematización. Es por esta razón que nos interesa posicionar una perspectiva sobre este proceso como una modalidad de investigación en colaboración con el estatus y el rigor de cualquier modalidad investigativa. También es importante mostrar las cercanías y distancias de esta modalidad investigativa, con otros enfoques de investigación en ciencias sociales, con los que se comparte el carácter crítico y reflexivo.

En este sentido señalamos que si en la sistematización se procede de manera rigurosa, es viable producir a partir de los procesos analíticos que operan sobre la información recogida, nuevas lecturas, nuevos sentidos sobre la práctica. Si bien es cierto, que la sistematización retoma las voces y los análisis de los actores implicados en la experiencia, esas voces entran en diálogo con otras voces, otras fuentes documentales, otras experiencias y el resultado de esos diálogos será la construcción de una nueva perspectiva sobre la práctica desarrollada. Esa posibilidad de extrañarse, de distanciarse de la propia experiencia es un factor que consideramos clave, en la medida en que abre vías para la eventual transformación de la experiencia y le otorga un carácter dinámico al proceso de sistematización, que implicará estar construyendo de manera permanente marcos interpretativos cada vez más sólidos y pertinentes, en función de los intereses de transformación de esa práctica.

Por otra parte, es importante destacar que dado el carácter situado de la sistematización, ya que se ocupa de una experiencia particular, ubicada en unas coordenadas espacio temporales específicas, es esperable que los conocimientos que se produzcan a partir de la experiencia sean pertinentes sólo para el contexto de esa práctica, para esas condiciones concretas en las que la trascurre o ha transcurrido. En este sentido, podemos afirmar que la sistematización como investigación en colaboración produce conocimientos, teorías o explicaciones locales. Esa dimensión local de los conocimientos es importante, en tanto se trata de conocimiento situado y pertinente. Sin embargo, no es despreciable la posibilidad de extrapolar ciertos principios y criterios que constituyen las prácticas, no con el ánimo de transferirlos a otros contextos, sino más bien, para avanzar hacia teorizaciones un poco más generales, sin pretensiones de universalidad ni con un carácter prescriptivo, pues como dice Perrenoud (2004) hay rasgos comunes a ciertas prácticas, y es posible caracterizar familias de prácticas. De este modo, no se estará haciendo sólo ciencia de lo particular.

Dadas las características de la sistematización como investigación que soportan nuestra postura, esta comparte elementos con otras perspectivas como la investigación-acción, la etnografía crítica y la recuperación de la memoria colectiva, pero a su vez tiene su propia identidad definida por su orientación explícita hacia la transformación, y no sólo como una alternativa de producción de conocimientos. Así, lo que tiene en común la sistematización con propuestas de investigación cualitativa “clásicas” no radica en su especificidad metodológica sino, más bien ese carácter crítico y comprometido con el cambio. De hecho, en atención a ciertas preguntas que guían la sistematización y en función de ciertos intereses analíticos, las construcciones metodológicas generalmente comparten procesos y técnicas investigativas provenientes de las ciencias sociales. Es el caso, por ejemplo, de la teoría fundamentada (Strauss & Corbin: 2002), perspectiva de investigación muy potente en las ciencias sociales, en la que el conocimiento es una resultante del análisis de la información cualitativa, sin partir necesariamente de modelos teóricos previos para avanzar en el proceso investigativo.

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[1] Ideas desarrolladas por el Grupo de Investigación Pedagogías de la lectura y la escritura (Mauricio Pérez Abril, Zulma Patricia Zuluaga Ocampo, Ángela Patricia Vargas González, Milena Barrios Martínez, Patricia Niño Rodríguez, Maritza Mosquera, Catalina Roa Casas) de la Universidad Javeriana, en la producción de la Serie La sistematización como investigación: un camino para transformar la enseñanza.

Para citar:

Osorio-Restrepo, V.; Pérez-Abril, M.; Vargas-González, A; Arías, C. (2009). Leer literatura en las aulas de educación media: Más allá del placer. Bogotá: Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico (IDEP).

Descripción y análisis de la propuesta desarrollada.

CONSTRUYO REGLAS DE LA COMUNICACIÓN Y BUSCO INFORMACION

INICIO DE LA ORALIDAD CON LAS REGLAS DE COMUNICACION

COMPRENDO, PARTICIPO Y ME EXPRESO

ME PREPARO PARA ARGUMENTAR

¿CÓMO SE SISTEMATIZÓ LA EXPERIENCIA?


CÓMO ELEGIMOS EL PROCESO DE LENGUAJE A TRABAJAR:

Cuando estábamos con la inquietud de escoger nuestro tema para la Secuencia Didáctica nos reunimos en varias oportunidades a comentar acerca de los procesos de lenguaje de nuestros estudiantes y después de tratar varios temas concluimos que a los niños se les dificultaba argumentar, que les era difícil sostener una conversación porque sus respuestas era cortas y vagas sin profundización acerca del por qué de los acontecimientos y que no tenían argumentos sólidos par sostener una tesis; también abordamos la necesidad de trabajarles la escucha porque en su mayoría no escuchaban al compañero que estaba hablando y no sabían pedir el turno para intervenir.

CÓMO CONSTRUIMOS NUESTRA SECUENCIA DIDÁCTICA:
Después de escoger el proceso de lenguaje a trabajar, coincidencialmente durante esa semana se celebraba el día internacional del agua, se aprovechó la colaboración de una madre de familia de un estudiante de Transición de la jornada tarde quién nos ayudó establecer los contactos con las personas encargadas de las visitas al humedal Jaboque y planeamos la salida a este sitio centrando así el tema de la Secuencia Didáctica en la importancia del cuidado del agua.
Planeada la visita, nos interesamos en incluir a los padres de familia a través de un folleto que se les envió sobre la importancia de aprender a escuchar a nuestros hijos para que así ellos puedan ejercer su papel de buenos escuchas dentro del aula de clases.
Inicialmente planeamos como actividad final de nuestra Secuencia didáctica la realización de un debate pero con la colaboración de la profesora de Español de los estudiantes de bachillerato se nos aconsejó que el tema del agua no se prestaba para debatir sino para realizar una mesa redonda la cual se planeó con la colaboración de los estudiantes de décimo grado quienes presentaron el ejemplo de una mesa redonda a los estudiantes de Transición de la Jornada Tarde y además se presentó la grabación de la misma a los niños de Transición de la Jornada de la Mañana.

CÓMO IMPLEMENTAMOS LA SECUENCIA DIDÁCTICA AL INTERIOR DEL AULA:
La Secuencia Didáctica fue implementada de manera individual por cada una de las responsables del proyecto, es decir, tanto en la mañana como en la tarde la profesora realizó cada una de las actividades con los estudiantes con algunas modificaciones.

CÓMO SE REALIZÓ EL ANÁLISIS DE LAS SESIONES:
Por inconvenientes de tiempo y debido a problemas de salud nos vimos obligadas a repartirnos los análisis, teniendo muy en cuenta que ambas debíamos participar en esta parte del proceso.

COMO SE PROCESARON LAS EVIDENCIAS:
En cada sesión se iban tomando fotografías, videos o se archivaban las evidencias escritas realizados por los niños, se clasificaron y se les asigno un código el cual indica a cual actividad pertenece cada evidencia.

COMO REALIZARON LOS ANALISIS:
Para realizar el análisis se agruparon las sesiones de acuerdo a la temática o al tipo de actividad que se realizaban en ellas, se tuvo en cuenta para ello la sustentación teórica recibida en los módulos de trabajo del curso virtual, se involucraron las percepciones de los niños y los resultados obtenidos en cada sesión de trabajo practico, finalmente, se hizo una comparación entre lo planeado y lo ejecutado.

COMO SE CONSTRUYO EL BLOG:
En el transcurso de la fase de sistematización se fueron involucrando aspectos trabajados referentes a la parte de fundamentación teórica, el blog muestra todo el proceso llevado a cabo durante la fase de implementación de las sesiones, se fueron agregando los diferentes aspectos que contiene el blog como: el objeto de la secuencia didáctica, la población a la cual va dirigida, los referentes teóricos, las sesiones con sus respectivos análisis, las evidencias que dan cuenta de aspectos relevantes y los resultados obtenidos.

CONSTRUYO REGLAS DE LA COMUNICACIÓN Y BUSCO INFORMACION

Visita al Humedal Jaboque

La salida al humedal se realizó el viernes 23 de octubre en colaboración con un padre de familia, nos acompañaron una auxiliar y una profesora de la jornada tarde con sus estudiantes.
Antes de llegar al humedal el personal paramédico que nos acompañó les hizo recreación, luego dentro del humedal se les explicó el por qué del nombre del mismo. “Jaboque” significa tierra de abundancia y por qué no se debía arrojar basura dentro del mismo. Los niños observaron la fauna y preguntaron qué era una Tingua entre las especies más sobresalientes que allí se encuentran, las cuales también pudieron observar de pico rojo y de pico verde, el señor encargado de la recreación les comentó que recibían el nombre de pico rojo o verde de acuerdo al color de esta parte del cuerpo.
Una de las personas encargadas del cuidado del humedal les explicó acerca de toda la fauna existente dentro del mismo y el daño que causa al aguay la fauna el arrojar plásticos dentro del mismo. Los estudiantes después de escuchar la intervención de uno de los guardianes del humedal tuvieron la oportunidad de recrearse y jugar en el parque.
Se planteó la salida al humedal Jaboque, la cual se realizó satisfactoriamente, se programó persiguiendo que los estudiantes observaran lo referente a las especies de fauna y flora existentes en este lugar y conocieran cómo cuidar estos sitios que representan un pulmón importantísimo para nuestra ciudad.
Se observó que los estudiantes permanecían un poco silenciosos cuando se les cuestionaba sobre lo observado evidenciándose la necesidad de realizar más salidas ecológicas con ellos porque los padres de familia a pesar que los fines de semana los llevan a algún sitio no desarrollan la capacidad de observación y cuestionamiento acerca del por qué de lo que perciben sensitivamente.
La capacidad de observación y análisis es muy importante desarrollarla en los educandos propiciando que formulen preguntas y se les de respuesta a sus por qué ya que si queremos afianzar competencias comunicativas en los estudiantes se hace necesario llevar estas al margen de las prácticas sociales, y a la relación con los otros, para a través de los procesos de enseñanza potenciar y movilizar de manera significativa su aprendizaje.

INICIO DE LA ORALIDAD CON LAS REGLAS DE COMUNICACION

Con anterioridad se envió en la agenda una nota informativa a los padres de familia acerca del proyecto que se estaba implementando con sus hijos, también se les envió un volante informativo acerca de la importancia de revisar las diferentes reglas de juego indispensables en la comunicación oral para leerlas en casa con los niños y así revisarlas y repasarlas.
Al día siguiente, se organizaron las sillas en semicírculo con el animo de preguntar a los estudiantes sobre lo leído en casa con sus padres quienes comentaron acerca de lo aprendido para una adecuada comunicación, se hizo énfasis en el escuchar y en la toma de la palabra.
La maestra preguntó a los estudiantes qué habían leído en casa con sus papitos. Algunos niños recordaron que para aprender a escuchar en casa también nos deben escuchar, que lo que los niños dicen es también muy importante y no sólo lo que los adultos opinen, que el niño que es escuchado por sus papás en casa en clase va a se un buen escuchador.
En pliegos de papel colocaron las reglas del debate para fijarlos en el salón de clases y tenerlos presentes a todo momento.

La actividad fue planeada con el ánimo de involucrar a los padres de familia en la secuencia didáctica. Se les envió información a casa y al siguiente día se evidenció que los estudiantes en su mayoría habían compartido con sus padres la lectura pero que se ciñeron estrictamente a la información incluida en la misma sin llevarla a la cotidianidad del hogar evidenciándose que falta afianzar la expresión oral en casa para buscar una mayor participación del individuo en la democracia. Si se da oportunidad al niño para interactuar y afianzar su oralidad se le permitirá desarrollar su capacidad argumentativa, pero la mayoría de las veces observamos cómo los estudiantes no son escuchados en casa porque sólo reciben órdenes de ahí su dificultad para respetar cuando el otro habla y par pedir la palabra y lo que el niño aporta dentro de una conversación poco o nada importa.


Lectura de imágenes relacionadas con el agua

Esta actividad se realizó con ayuda de los padres de familia quienes enviaron revistas sobre la importancia de cuidar el agua, aunque la participación de ellos fue escasa pues en casa no tenían mayor información sobre el tema, fuimos a la biblioteca del colegio y allí pudimos observar algunos textos
A los estudiantes les llamó especial atención el cuento “el señor agua” el cual pidieron que se les leyera y a otros les interesaron los dibujos sobre el tema en estudio.
A uno de los estudiantes le llamó la atención que el libro tenia temas relacionados con los dinosaurios y les comentó a otros niños que cuando estos animales existían había una especie que solo vivía en el agua.
Se leyó el cuento del señor agua, durante la narración estuvieron muy atentos, luego se les pidió reconstruirlo oralmente.
Se hicieron preguntas sobre la actuación de las personas que vivían en el pueblo de Héctor el niño que sí cuidaba el agua del río, todos estuvieron de acuerdo en que los habitantes de este pueblo actuaban mal porque no reconocían lo difícil que era vivir sin agua y por eso arrojaban basuras al río y contaminaban el agua. Uno de los estudiantes preguntó qué era contaminar y la maestra propuso responder la inquietud en la siguiente clase de acuerdo a lo que se investigara en casa.
Se planteó esta actividad con el ánimo de involucrar a los padres de familia pero la colaboración no fue la suficiente evidenciándose que ellos en casa no tienen material adecuado para involucrar a sus hijos con la cultura escrita.
Como no llevaron textos y cuentos que hablaran sobre la importancia del agua, se les llevó a la biblioteca, allí pudo observarse el entusiasmo de los estudiantes y la necesidad de programar periódicamente este tipo de actividades, pero el inconveniente es la poca disponibilidad de sitio para los estudiantes de preescolar porque en los colegios se continua con la creencia que los más pequeños dañan o deterioran los libros.
Se observó al realizar esta sesión que los estudiantes a pesar de no descifrar el código escrito se entusiasman con la lectura de imágenes permitiendo afianzar el placer por la lectura comprobándose además que la literatura sirve para enseñar otras cosas que no son literatura como se nos proponía en los contenidos de la Unidad 3. Los niños se expresaban de manera emotiva cuando encontraban una lamina que tuviera que ver con el agua, la maestra preguntaba con insistencia: “¿cuéntame que ves?, ¿qué crees que está pasando?”.
Si el niño encontraba una lamina que mostrara un desierto o basura o desolación se preguntaba, ¿por qué crees que sucedió esto?, los niños respondían de manera concreta dando explicaciones sobre la contaminación, el no cuidar el agua, no desperdiciarla, cuidar los animales, sin agua no hay vida, en fin.

COMPRENDO, PARTICIPO Y ME EXPRESO


Las sesiones que a continuación analizaremos, tienen que ver con la iniciación del ejercicio de la oralidad después de una introducción al tema que los niños tuvieron oportunidad de documentar de acuerdo a la película sobre el agua y a la salida al humedal Jaboque, lectura de cuentos, selección de información en la biblioteca, entre otras, todos los estudiantes tuvieron la posibilidad de vivenciar situaciones que les dieran algunas ideas para expresarse en forma oral, que les permitiera buscar ideas y palabras para comenzar a hablar sobre un determinado tema, en este caso la importancia del agua, sabemos que para un niño de preescolar es un poco complicado hablar sobre ciertos temas y fue necesario hacer un bagaje de ideas, una lluvia de conceptos que proporcionara mayor expresividad.
En este grupo de sesiones los niños llevaron a casa los temas que encontraron en los libros y materiales de la biblioteca para prepararlos con los padres de familia, comenzaron a realizar las exposiciones del tema que les correspondía, se propuso inicialmente que las intervenciones de los niños serian de dos minutos cada uno pero los niños se expresan con pocas palabras y aún no tienen mucho conocimiento del tema, a pesar de que el día anterior hablaban de lo que veían en las laminas de una manera muy espontánea y natural, indiscutiblemente aun faltaba mayor preparación para realizar la mesa redonda que planeábamos para la secuencia didáctica, algunas participaciones de los niños fueron cortas y con expresiones mínimas como : “el agua es importante para la vida”, y no decían ninguna otra frase, como si se bloquearan mentalmente, “hay que cuidar el agua porque se va a acabar”.
La maestra realizaba algunas intervenciones para intentar sacar algunas otras palabras que le permitieran evidenciar que el niño conocía algo más sobre el tema, pero para muchos de los niños a los que les ocurría esto se percibía la timidez y la falta de seguridad al hablar. Igualmente, las intervenciones de los niños del publico se limitaban a decir:”te quedo muy linda la cartelera, hablaste bien, hablaste arto.”
En otras ocasiones los niños perdían de vista las reglas de la comunicación que ellos mismos habían construido en sesiones pasadas, se reían o hablaban entre ellos y no prestaban atención a lo que el estudiante que estaba al frente hablaba.

ME PREPARO PARA ARGUMENTAR



En esta serie de actividades pudimos observar que los estudiantes no estaban familiarizados con la técnica del trabajo en equipo, se repartió el material para elaborar las carteleras y todos querían manejar al mismo tiempo los elementos repartidos, también se observó dificultad para estar de acuerdo acerca del nombre que colocarían al equipo.

Se pretendía que con la elaboración de las carteleras los estudiantes reforzaran los contenidos aprendidos sobre cómo cuidar el agua pero algunos grupos se interesaron en el agua como fuente de esparcimiento y recreación porque en los dibujos observados en las revistas para recortar encontraron centros vacacionales con piscinas, la playa, los buceadores y formulaban preguntas sobre estos temas.
En el diálogo informal que tuvimos con los estudiantes antes de empezar a elaborar las carteleras pudimos observar que a algunos todavía les produce miedo hablar en público y no les gusta participar, permitiéndonos reflexionar acerca de la manera como debemos orientar más el trabajo en el aula para lograr niveles de comunicación entre los niños.

Acerca del uso del lenguaje por parte del niño consideramos importante aclarar que algunos aún no utilizan correctamente el articulo para referirse al agua y pronuncian “la agua”, entonces no los corregíamos, ni les decíamos que estaban pronunciando mal, sino que volvíamos a hacer énfasis en “el agua” para que el mismo estudiante corrigiera; al respecto Amparo Tucson plantea que no se debe calificar como de correcto o incorrecto el uso del vocabulario por parte del niño y la forma propia como éste se comunica, porque este tipo de argumentos nos puede distanciar de nuestros estudiantes .

Nuestro reto como educadores en cuanto a la competencia argumentativa debe ser la construcción de nuevos vocabularios, nuevos conceptos que le faciliten al estudiante su comunicación en el entorno y abrirle el mundo a nuevas opciones, sin discutir ni desmeritar sus mecanismos de comunicación generacional.

“EXPOSICION ORAL SOBRE LAS PRODUCCIONES ELABORADAS”

Los estudiantes de cada grupo escogieron un expositor el cual pasó a exponer, aunque algunos un poco temerosos, al comienzo de la actividad observamos dificultad para exponer pues ésta era una actividad bastante desconocida para todos. A algunos niños expositores se les dificultó empezar a hablar y sobre todo el nerviosismo lo manifestaban al observar que sus intervenciones se estaban grabando.

A los estudiantes expositores se les explicó con anterioridad que en esta actividad la maestra no iba a intervenir con sus argumentos sino que eran ellos los encargados de hablar a sus compañeros, para ellos este ejercicio resultaba algo extraño porque estaban acostumbrados a escuchar que la profesora siempre hablara, al respecto Edith Litwin señala que la enseñanza de la voz en la escuela consiste en “abrir una conversación que quiere ser amena, de buen nivel, que se va documentando, se va complejizado en su léxico, en su nivel de formalidad en unos caos, que se va tornando informal en otros. Así, el habla de la clase puede verse como una conversación en la que se tiene derecho a una voz, con sus alcances y limitaciones, en la que nos responsabilizamos de lo dicho en que calculamos en efecto de nuestras palabras, elegimos el tono, las formas de la cortesía”

La realización de esta actividad también nos permitió reflexionar acerca de la diversidad de situaciones y de funciones del habla en clase que nos evitaría, como docentes, estar quejándonos porque los estudiantes no hablan en clase a causa de su timidez o por poca habilidad para dominar los elementos formales del lenguaje oral. Lo realimente cierto es que los estudiantes no hablan al interior del aula porque no tienen sobre qué hablar, luego se hace necesario planear este tipo de actividades que generan adecuadas situaciones para que los niños puedan hablar y tengan de qué hablar.

“OBSERVACION DEL VIDEO DE LA SESION ANTERIOR”
En esta actividad se presentó a los estudiantes la grabación de las exposiciones de sus compañeros para analizar acerca del uso de las reglas adecuadas para poder entendernos y escuchar al otro. Los estudiantes en su mayoría estuvieron de acuerdo en que nos faltaba aprender a escuchar.

Al comienzo fue difícil iniciar el diálogo porque a los niños no se les ha familiarizado con la capacidad de analizar las intervenciones de los compañeros que es lo denominado por Bourdieu como incapacidad para hablar, pero no es que no sepan hablar sino que no usan la variedad y el registro que la escuela exige como requisito para conseguir una evaluación positiva que le permita ser considerado como miembro “competente de la sociedad que le abre el acceso al mundo de los adultos.

MI PEQUEÑA MESA REDONDA

Esta Actividad fue realizada en ambas jornadas con propósitos diferentes, de todas maneras, se enriqueció el vocabulario de los estudiantes y se despertó su imaginación y creatividad con ayuda de los títeres. La actividad planteada con el ánimo de que los títeres enseñaran a los estudiantes los aspectos más relevantes relacionados con la mesa redonda resultó enriquecedora porque estos personajes despertaron gran interés y centraron la atención de los estudiantes, quienes a manera de juego e interacción con ellos pudieron conocer cómo expresar ante un público diversidad de conocimientos , creando a su vez un ambiente lúdico para así dinamizar los aprendizajes relacionados con el uso y la importancia del agua.

Se realizó esta actividad con títeres porque dentro de la tradición oral es una herramienta que permite enriquecer el vocabulario de los estudiantes, despertar su creatividad y fantasía y mantener la atención en las actividades al interior del aula.
Como en el transcurso de la secuencia didáctica se perseguía enriquecer el vocabulario de los estudiantes para desarrollar en ellos destrezas que les permitiera argumentar consideramos esta actividad de gran importancia, persiguiendo en todo momento un clima de juego y aprendizaje lúdico como lo enfatiza Dolz, J. (1995: 67) : “El discurso argumentativo es una actividad verbal específica cuyo aprendizaje está determinado por el contexto social y las intervenciones escolares . La escuela debería ser el lugar por excelencia de su aprendizaje para permitir el desarrollo de unas capacidades mínimas y la construcción de una base cultural común sobre la argumentación para todos los alumnos.
La sesión que la docente de la jornada de la mañana propuso a los estudiantes es más de creatividad con ayuda de los títeres con el ánimo de desinhibirlos y animarles a que comenten todo lo aprendido en el transcurso de la Secuencia Didáctica, con ayuda de estos personajes los estudiantes pudieron dar a conocer a su compañeros lo que habían aprendido, argumentando acerca de la importancia de cuidar el agua, dando así las primeras herramientas para la construcción de una verdadera democracia desde la educación inicial como lo propone Dolz, J. (1995:7) : “Saber argumentar constituye para todos los actores de una democracia, el medio fundamental para defender sus ideas, para examinar de manera crítica las ideas de los otros, para rebatir los argumentos de mala fe y para resolver muchos conflictos de interés.
Consideramos que no hay gran diferencia entre lo planeado y lo realizado en el aula de clases con los estudiantes, estábamos convencidas que ellos se iban a animar con los personajes, porque este tipo de actividades los anima a expresarse y a despertar más su creatividad y fantasía

Presentación de la mesa redonda por parte de los estudiantes de Bachillerato:
Para realizar esta sesión fue muy importante la colaboración de la profesora de español de bachillerato y de los estudiantes de 10ª grado de la institución escolar.
Cuando se realizaron los primeros contactos para que la docente de Español nos colaborara le resultó un poco extraño nuestro tema de la Secuencia Didáctica pero cuando le dimos a conocer los propósitos que perseguíamos se mostró bastante colaboradora, porque para los docentes de bachillerato el tema de la argumentación todavía resulta extraño en los cursos iniciales, como lo plantea Rubén Darío Hurtado Vergara en su escrito “La argumentación en la escuela primaria”: “Numerosos profesores consideran aún que la enseñanza de la argumentación debe reservarse a los alumnos de secundaria obligatoria y no hay por qué dirigirse a los alumnos de primaria, considerados demasiado jóvenes. Ahora bien, las investigaciones actuales sobre los textos ponen en evidencia un cierto número de capacidades discursivas de los niños para argumentar (Brassart, 1990; Golder, 1992). Estos, a su nivel y en buenas condiciones, utilizan esta función del lenguaje psicológica y socialmente tan importante como es la de “argumentar” es decir, de saber defender sus ideas, ponerse de acuerdo para una acción común, confrontar opiniones diferentes.
La actividad a nivel general fue bastante enriquecedora porque se dio oportunidad a los estudiantes de interactuar con alumnos de niveles avanzados y para ellos fue bastante novedosa la idea de ir a las aulas de clase de bachillerato.

Presentación De la mesa redonda:
Antes de realizar el análisis de esta sesión es importante aclarar que inicialmente se había planteado la realización de un debate pero que en el transcurso de la secuencia didáctica consideramos oportuno cambiar por el de mesa redonda porque el tema escogido “Importancia y usos del agua” no se prestaba para debatir sino para intercambiar aprendizajes.

La mesa redonda permitió a los estudiantes presentar los diversos conocimientos adquiridos sobre el agua, en el transcurso de la Secuencia Didáctica así como argumentar acerca de la importancia y el uso que damos a este preciado líquido, ya lo afirma Dolz, J: “Para un joven o un adolescente, saber argumentar puede ser aún más importante: constituye el medio para canalizar, a través de la palabra, las diferencias con la familia y la sociedad. Así pues surge la conveniencia de crear situaciones reales o simuladas en que los niños o los jóvenes tengan posibilidades de llevar a cabo todas las operaciones propias de la argumentación y ejercitarse en las estrategias implicadas.

En el transcurso de la mesa redonda se pudo observar que los estudiantes habían adquirido más dominio de la habilidad de escuchar, tuvieron oportunidad de pedir la palabra y afianzar las reglas de juego planteadas desde el comienzo de la secuencia. A nivel general podemos decir que la actividad central de nuestra secuencia fue bastante enriquecedora, donde se pudo plasmar todo lo aprendido y se dio oportunidad al estudiante de intercambiar diferentes opiniones sobre el tema escogido como lo señala Bustamante & Amortegui: “Es preciso anotar que la escuela se constituye en un espacio donde se realizan múltiples actividades de lenguaje (…). En ella se genera una serie de intercambios de lenguaje en los que se comparten espacios, tiempos, saberes estructurados, crisis y negociaciones de significados que tienen como marco de fondo todo un ámbito de comprensión y entendimiento” (Bustamante & Amortegui, 2003:21).”

¿Qué nos aportó el proyecto?

Para nuestra labor docente fue de vital importancia reconocer las actuales practicas de enseñanza para el lenguaje, ya que tiene un valor para el desarrollo cognitivo del niño y que es trascendental para su participación en la sociedad ello nos lleva a cuestionarnos acerca de cuáles deberían ser los propósitos de la enseñanza. El brindar las posibilidades para que todos los niños puedan experimentar y hacer parte del proceso de oralidad que llevaron a cabo en la secuencia didáctica implementada por nosotras, esta toma de conciencia constituye un doble y simultáneo proceso de integración y diferenciación, permitiendo de este modo ejercer sus derechos de ciudadanos y a la vez contribuir a la construcción de sociedades cada vez más democráticas y justas, nos enseña que cuando nos hacemos participes en la construcción de normas y reglas ya sean de comunicación o de convivencia, podemos llevar a cabo un proceso real de aprendizaje. Sentimos que hemos llenado las expectativas con relación al proyecto y quedamos altamente agradecidas con todo el equipo de EAFIT- CERLALC, especialmente con nuestra tutora ANGELA VARGAS quien fue clave en la adquisición de muchos de los conocimientos, igualmente a la SECRETARIA DE EDUCACIÓN DE BOGOTÁ por asignar recursos tan importantes para sus docentes.

BIBLIOGRAFÍA

CAMPS, A. & DOLZ, J. (1995) “Introducciòn: Enseñar a argumentar: un desafìo para la escuela actual”. Revista Comunicaciòn, lenguaje y educación, 25, 5-8. Madrid: Fundaciòn Infancia y Aprendizaje.

DOLZ, J. (1994) “La interacciòn de las actividades orales y escritas en la enseñanza de la argumentación”. Revista Comunicaciòn, Lenguaje y Educaciòn, 23, 17-27. Madrid.

GARCÌA CHITIVA, M.P & MORENO, C. (2005). “Sistema de apoyo pedagògico para favorecer el desarrollo de la argumentación infantil. Bogotà: Universidad Pedagògica Nacional.

TUSON, A. (1997). Anàlñisis de l conversación. Madrid: Editorial Ariel S.A